| DELENDA EST MONARCHIA
Extractos del libro "Santander, 1931. De la Dictadura a la República" de Javier Obregón, publicado por la Institución Cultural de Cantabria, 1978)

Playa del Ayuntamiento de Santander. Recibimiento al Comite Republicano, 15 de Abril de 1931
Las tres semanas que van a transcurrir a partir del domingo 22 de marzo, fecha en que se inicia la campaña electoral, hasta el domingo 12 de abril, día de las elecciones municipales serán las tres semanas finales de la monarquía de Alfonso XIII. Desde el primer día, la campaña de los republicanos y socialistas cobra tal virulencia contra el régimen monárquco que no parece que haya otro lema ni otro propósito que hacer realidad hasta sus últimas consecuencias la consigna orteguiana : Delenda est monarchia.
LA PRIMERA NOTA DEL COMITE ELECTORAL ANTIMONARQUICO
En el mismo tono de «superioridad moral» que acusa ya su nota del día 22 en favor de los presos politicos, el Comité Electoral Antimonárquico se dirige al pueblo de Santander para que coadyuve a su triunfo al abrirse oficialmente la campaña electoral. La referencia al levantamiento de Jaca, que se repetirá con frecuencia a lo largo de toda la campaña de las elecciones, y la nueva alusión, esta vez más extensa, al consejo de guerra contra los dirigentes del movimiento revolucionario de diciembre, son, juntamente con una alusión al «argumento comunista» que comienzan a utilizar ya las derechas, los puntos más destacables de este manifiesto que reproduce El Cantábrico del día 24:
A los electores de Santander: España recobra en estos momentos las escasas libertades que la Constitución reservaba para sus ciudadanos. Simula el poder de hecho, pero ilegítimo, que nos gobierna otorgar como concesión graciosa lo que solamente es devolución ineluctable impuesta por la fuerza moral del pueblo, que desde diciembre del año pasado se dispone a regir por sí mismo sus destinos.
Aquel Estado de agitaoión, matriz del movimiento regenerador de España, no ha decaído, ni con la sangre vertida en Jaca, ni con el falso augurio del fantasma comunista. Ha tomado estado de conciencia en el pueblo de España. De ello buena prueba es el magnífico espectáculo del Consejo de Guerra en el que se pretendido juzgar el proceso histórico de los dirigentes del movimiento revolucionario. La voz de los ilustres defensores, la vacilación de un fiscal en quien el poder ejerce su influencia con más fuerza que el derecho, y el veredicto que el público, verdadero jurado, ha dicho con sus ovaciones, son prueba irrefutable de que España pide en la democracia su incorporación al concierto de los pueblos civilizados. Santander, como toda ciudad española, siente esta inquietud nacional y se dispone a mostrar sus convicciones republicanas. Por ello no necesitamos, ni la exaltación pública a nuestros lectores, ni la mendicidad del voto. La fuerza arrolladora de nuestro ideal bastará para el triunfo de la candidatura antimonárquica, cuyo solo anuncio y público comentario ha bastado para liquidar los últimos residuos del caciquismo monárquico local.
¡Ciudadanos santanderinos! Coadyuvando a nuestro triunfo posibilitaréis un porvenir más justo y prometedor pava esta España cuyos enemigos se obstinan en hacerla pobre y desamparada.
LA MOVILIZACION ELECTORAL
En muy pocos días, Santander pasa de las reuniones, poco menos que privadas, de los comités de los distintos partidos, a una explosión súbita de mítines y manifestaciones que sugieren la imagen de una vasta movilización popular en torno al tema de las elecciones. Tal es, cuando menos, la impresión que produce la lectura de la prensa desde los comienzos de la última decena del mes de marzo.
De hecho, las izquierdas van muy por delante de la coalición monárquica en esta movilización de los primeros días de la campaña electoral. El Cantábrico y La Región «rebosan» de informaciones sobre actos de propaganda electoral de la conjunción republicano - socialista, de los que también da cuenta La Voz de Cantabria, mientras El Diario Montañés rara vez nos informa de ellos. (Como, a la inversa, ocurrirá con los actos monárquicos por parte de la prensa republicana, entre la que cada vez más decididamente cabe situar a El Cantábrico.)
Torrelavega es uno de los primeros sitios donde las izquierdas celebran un acto público en esta fase inicial de la movilización popular. En rigor, no es un acto «electoral», pues el motivo de la convocatoria es la petición de amnistía, pero, como ya hemos dicho, el tema de la amnistía no será abandonado por las izquierdas montañesas hasta el día final de la campaña electoral, que coincidirá en Santander con la liberación del último preso.
La Voz de Cantabria del día 20 da cuenta del acto mencionado en los siguientes términos:
En el salón Olimpia se celebró ayer por la mañana a las once un mitin organizado por la sociedad obrera de mineros. Hicieron uso de la palabra don Víctor Gómez, secretario de la Federación de Mineros de Vizcaya, y don Bruno Alonso, delegado de la Federación Obrera Montañesa. El acto estuvo muy concurrido y los oradores, en fogosos discursos, abogaron par la amnistía de los encartados en los sucesos de diciembre. Dentro del mayor orden se terminó el acto, dirigiéndose a Madrid el siguiente telegrama: Presidente Consejo Ministros. Reunidos tres mil ciudadanos mitin organizado sociedad obrera mineros Torrelavega piden amnistía encartados sucesos diciembre. Presidente, Ramón Gallut.
Es también La Voz de Cantabria la que al día siguiente, el 21, informa de los preparativos electorales de los republicanos y de los socialistas en el valle de Camargo mediante una nota oficial de la Alianza Republicana de aquella comarca:
Ponemos en conocimiento de todos los ciudadanos de este valle -dice la mencionada nota- que en la Asamblea celebrada recientemente se acordó por una unanimidad nombrar los siguientes candidatos a concejales por este Ayuntamiento: don Luis Montes Mantecón, don Gregorio Cagigas Cagigas, don Clemente López Gómez, don Pedro Casuso Bolado, don Femando Salcines Cagigas, don Marcos Fernández del Cerro. Esta candidatura forma parte del bloque integrado por los socialistas Constantino Herrero; Wenceslao Pérez e independientes.
En Astillero la lucha entre las candidaturas monárquica y antimonárquica se presenta, según El Cantábrico del día 19, muy encarnizada:
Según nuestros informes, la lucha, y lucha encarnizada, se entablará entre monárquicos y antimonárquicos; entre éstos, los elementos de la Agrupación Republicana, la Agrupación Socialista y, según nos cuentan, algún sindicalista o comunista; esto en el supuesto de que se suavicen algunas asperezas existentes entre las dos Agrupaciones citadas.
En la Región del 23 de informa de un acto de propaganda en el pueblo de Liaño en el que intervienen republicanos y socialistas:
El sábado por la noche se celebró en el Centro Obrero Republicano de Liaño un acto de propaganda antidinástica, organizado por los republicanos y socialistas de la loca1idad, con la aportación de oradores santanderinos. Hablaron el secretario del partido federal, don Maximiano G. Venero y don Antonio Vayas. Terminado el acto se celebró asamblea de los grupos republicano y socialista, proclamándose cuatro candidatos para luchar por ambas organizaciones en las presuntas elecciones municipales. Son elegidos: don Modesto Vega, don Pedro Valiente y don Liberto Fernández, repub1icanos, y don Santiago Luis, socialista.
En el mismo número de La Región se da cuenta de la suspensión en Cabárceno de un acto organizado por la Federación Obrera Montañesa:
Ayer por la mañana debía celebrarse en Cabárceno un acta de propaganda societaria y socialista organizado por la Federación Obrera Mantañesa. Hablarían Antonio Pérez y Antonio Vayas, de la F. O. M., y Víctor Gómez, secretario del Sindicato Metalúrgico vizcaíno. Solicitóse el oportuno permiso de la autoridad gubernativa, que lo concedió y se envió asimismo una comunicación al alcalde del pueblo, señor Navedo.
Poco antes de comenzar el acto en la Casa del Pueblo, la Guardia Civil, por orden del alcalde, acordonó el. edificio y se prohibió la celebración del mitin.
La protesta en la localidad ha sido unánime. La Federación Obrera Montañesa se dirigirá al gobernador civil protestando enérgicamente de la conducta del señor Navedo, totalmente arbitraria y despótica.
La Voz de Cantabría del día 25 nos informa ampliamente de la elaboración de la candidatura de la conjunción repub1icano-socialista en Castro Urdiales:
Los elementos de la coalición republicano-socialista celebraron el domingo último una reunión en el Centro Democrático, en la cual quedó formada la candidatura que se proponen presentar en las próximas elecciones municipales.
Por los distritos de esta ciudad presenta el Centro Democrático a don Juan Barrón, don Pedro Domínguez, don Bernardo Vega, don Esteban Rodríguez, don Bernardo Zamanillo, don Antonio Amor Carasa, don Manuel Arriola y don Claudio Arroyo.
Por el distrito tercero (Otañes-Sámano), Rafael Prado, Baldomero Cruz y Luis Gutiérrez (socialistas).
Por el distrito cuarto (Mioño-Ontón) , Fermín Valle, republicano; Lorenzo Villaverde y Benito Romanchi (socialistas).
El mismo diario informa sobre la división y desorientación que, al parecer, reinan en el campo monárquico castreño :
En el bando monárquico reina la desorientación. Sigue rumoreándose la probable fusión de los conservadores que acaudilla el diputado provincial Constantino de la Helguera, y de los afiliados a la Unión Monárquica, a cuyo frente figura el ex alcalde Timoteo lbarra, sin que hasta la fecha se haya llegado a la concertación del pacto. Por otra parte, se dispone también a la lucha otro grupo de monárquicos, simpatizantes con Enrique de Ocharán.
De la situación electoral en Santoña nos informa El Cantábrico del día 27, dando cuenta de una reunión del part1do radical-socialista, que a pesar de su reciente creación cuenta ya en aquella villa con bastantes afiliados:
El lunes pasado se reunió en junta general ordinaria esta sección de Santoña del Partido Republicano Radical-Socialista. Después de tratarse de diversos asuntos de orden interior se entró de lleno en el tema apasionante: las elecciones municipales. Por aclamación se acordó ir a la lucha y presentar doce candidatos en total... Se acordó no solicitar el voto a nadie, realizando, en cambio, una intensa propaganda de la candidatura republicana.
En relación con la práctica corriente en los partidos del turno tradicional en la Monarquía de la Restauración de pedir individualmente el voto en los pueblos y villas, práctica a la que alude el acuerdo arriba citado, el corresponsal añade lo siguiente:
...Algunos monárquicos se mueven mucho estos días pidiendo el voto a todo bicho viviente, táctica totalmente opuesta a la adoptada por las izquierdas.
De Solares, donde existe un grupo muy activo de republicanos, nos informa La Voz de Cantabria del día 28, dando cuenta de la publicación de un manifiesto dirigido a sus conciudadanos:
Los republicanos de Solares han redactado un manifiesto dirigido a sus convecinos con motivo de la contienda electoral. Hablan de la obra que necesitan aquellos valles y declaran que están dispuestos a satisfacer las aspiraciones del pueblo. Afirman que no entorpecerán el culto y clero, antes al contrario, lo atenderán mejor que los dinást1cos porque así conviene a las creencias de gran parte del pueblo español.
EL MITIN DE LA PLAZA DE LA LIBERTAD (PLAZUELA DE POMBO)
A partir de los últimos días de marzo, la movi1ización electoral de los republicanos y socialistas cobra en Santander nuevos acentos de vigor y de reto frente a la institución monárquica.
Esta nueva -y última fase- de la campaña republicana comienza con el gran mitin de masas convocado para el domingo día 29 en la plaza de la Libertad (plazuela de Pombo). E1 acto está «ambientado» como una manifestación pro-amnistía y se espera, según El Cantábrico del sábado anterior, la llegada de numerosos grupos de republicanos y socialistas de la mayor parte de la provincia en ferrocarril, autobuses y automóviles particulares. La Región del día 27 publica en el lugar más destacado de su primera página una verdadera soflama en favor de los presos políticos:
No podemos olvidar, ciudadanos, a los presos políticos y sociales. No podemos olvidar a los expatriados. No podemos olvidar a los que fueron condenados por los Gobiernos del Rey de antes y después de 1923. No podemos olvidar a los condenados de Jaca. No podemos olvidar a Manuel Llano, Luciano Malumbres, Lázaro Sierra, Joaquin Fernández y Nemesio Cubría, que permanecen en la infame cárcel de Santander.
Según la reseña que publica El Cantábrico del martes día 31, la plaza de la Libertad estaba totalmente llena de público y los oradores hablaron desde una tribuna situada en la parte norte, frente a la estatua de Velarde. El primer orador fue Bruno Alonso, que habla en nombre de la Federación Obrera Montañesa y había intervenido la noche anterior en un importante mitin celebrado en Torre1avega, en el que participaron también Matilde de la Torre y Manuel Ruiz de Villa. , «Se trata, dice, refiriéndose a la naturaleza del acto, de una afirmación revolucionaria contra el poder monárquico que está aniquilando a España.»
Venimos a expresar de manera rotunda nuestro propósito decidido de que sean libertados los hombres que sufren persecución de la justicia por la causa de la libertad y de la redención de España. Somos la vanguardia de los revolucionarios de España y nos presentamos ante el pueblo alta la frente, demostrando la pureza de nuestros ideales, la pureza de nuestros sentimientos y la rectitud de nuestros propósitos.
Le sigue en el uso de la palabra el representante del partido federal, Jerónimo Campano, que teje su discurso en torno a una comparación histórico-patriótica:
Hace ciento veintitrés años, el pueblo español, al conjuro de dos capitanes valientes, abnegados y patriotas, se alzó contra las hordas invasoras y a pecho descubierto combatió heroicamente contra los hasta entonces invictos ejércitos napoleónicos.
Hoy, sigue diciendo, no son iguales las cosas en el orden bélico
.....pero el ardor que impulsa a la lucha, sí; el amor a un ideal de lucha y libertad, sí, y es también e1mismo el espíritu de abnegación y sacrificio para continuar sin tregua la guerra hasta la victoria total
Y concluye con la invocación, que será tópica en esta clase de actos, a Galán y García Hernández, «los héroes de Jaca»:
En este combate han caído las primeras víctimas. Los capitanes Galán y García Hernández sellaron con su sangre el compromiso de honor que contrajeron. Nosotros sabremos tomar dignamente su memoria luchando sin desmayos hasta que se restaure en España un régimen de libertad.
Interviene a continuación el representante del partido radical-socialista, don Manuel Ruiz de Villa, cuya formación universitaria se acusa en el contenido de su discurso, no por ello menos violento en la crítica de la Monarquía:
Los que alientan, sostienen y defienden la Monarquía -dice en uno de sus primeros párrafos- han acumulado tanto cieno en torno suyo que se hace indispensable ya derribar ese régimen caduco para que el ciudadano pueda respirar a pleno pulmón él aire de la libertad.
Después de esta primera reprobación de la Monarquía como régimen opresor de la libertad, pasa a evocar uno de las puntos tópicos de la propaganda republicana: la «enfermedad» de los viejos partidos y e1 remedio, peor que la enfermedad, de la Dictaduraa, y, tras de ambos, los desastres de Marruecos:
El dictador ahuyentó a los viejos partidos, pero la Dictadura cayó cuando estaba en trance de destruir a España. Vino Berenguer a pacificar los espíritus y no lo pudo conseguir. Nadie podía hacerlo. No podía desasirse de la gran tragedia de 1909.
La Monarquía, prosigue, no cuenta más que con los cadáveres de los viejos partidos:
Aquellos mismos viejos partidos que quiso aniquilar la Dictadura se han agrupado en torno a la Monarquía cuando el trono se ha asido a ellos como a una última esperanza y hasta cadáveres como García Prieto han corrido presurosos a sa1var el régimen.
Pero «el régimen ya no puede hacer frente a España, que se ha puesto en pie» tras la idea republicana:
...La idea republicana ha dejado de alojarse en los alcázares de los partidos. Se ha extendido a todo lo largo del país y es ya una idea nacional. Son republicanos ya los españoles más selectos, los que sienten los dolores de la patria; son los obreros, nervios de la nación; son los estudiantes; son los profesores; son los hombres cumbres de la intelectualidad.
La República -afma a continuación- debe venir a España como la obra de una Revolución «que devore todos los valores caducos»:
Si viniera una República sin conmoción política, en un nuevo 73, volveríamos a las escaramuzas del siglo XIX. Y eso no. Hay que limpiar todo lo que está carcomido. La Revolución debe ser la devoradora de todos los valores caducos.
Desde esa perspectiva revolucionaria, las elecciones municipales son, para el orador, sólo una etapa del proceso que debe conducir al derrocamiento de la Monarquía:
Consideramos las elecciones municipales como una etapa y no como una finalidad. No porque obtengamos una gran mayoría republicana debemos damos por satisfechos. Lo que importa es derrocar el régimen y el régimen no se rendirá ante una mayoría republicana. Queremos, sí, que el sentimiento revolucionario que alienta en las masas se infiltre en los Ayuntamientos y queremos combatir esa calumnia arteramente lanzada por nuestros enemigos de que la República sería un caos.
Ahora os pedimos al ejercicio de un derecho democrático. En el momento en que sea preciso reclamaremos de vosotros el esfuerzo y el sacrificio necesarios para continuar la acción contra el régimen de hecho y en favor del régimen de derecho. En esa acción ha brotado ya la sangre, que salpicó hasta las gradas del trono, y cuando esas gradas se tiñen de sangre, el corazón del pueblo se tiñe de rojo y entonces ya no es difícil predecir el tono del trance final.
Después de la intervención de Ruiz de Vil1a, toma la palabra, en nombre del partido radical, «el joven y elocuente abogado» Isidro Mateo Ortega, hijo del fundador en Santander del partido radical, Isidro Mateo González.
Estamos aquí -dice- los republicanos de antes de 1923 y los que se han convertido a la idea republicana por convencimiento de los males que han desencadenado sobre la patria la Dictadura y la Monarquía.
Insistiendo en el tema de la reva1ución -tan caro a las republicanos desde los últimos decenios del XIX-, afirma que es la Monarquía la que los empuja por el camino de la revolución:
La lucha electoral no nos distraerá ni por un solo instante de nuestro principal objetivo, que es la implantación de la república en España. Los republicanos y los socialistas españoles no somos revolucionarios por gusto del escándalo, sino porque la Monarquía nos impulsa a ella.
Por último, en un breve recorrido histórico, hace responsable el orador a la Monarquía de todas los desastres ocurridos desde la caída de la primera República, destacando como eslabón final de esta cadena de acontecimientos negativos en el desastre de Annual, cuyas responsabilidades, dice, trató de silenciar la Dictadura:
Cayó la república del 73 y se instauró la Monarquía y perdimos... el resto del imperio en América y sufrimos los graves desastres del barranco del Lobo y de Annual, en los que perecieron miles de hombres jóvenes, esperanza de la patria. No se ha juzgado a los culpables de estos funestísimos errores. No desconoce el pueblo que si la Dictadura vino fue pava salvar a los políticos de las responsabilidades del desastre de Annual, creyendo que la tiranía cierra todas las bocas y que con el silencio forzado de los que reclamaban justicia podría ahuyentarse las sombras de los diez mil cadáveres del año 21.
El acto se termina con una breve intervención de Emilio Rodríguez, representante del partido socialista:
Hay que acabar -dice- con el caciquismo feudal de los García Prieto, Romanones y Bugallal. Las elecciones -son un accidente que no va a distraemos de la finalidad principal.
A continuación del acto público tuvo lugar la manifestación para pedir la liberación de los presos políticos. El Cantábrico del martes siguiente, último día de marzo, titulaba a seis columnas su primera página así: LOS ELEMENTOS DEMOCRATICOS DE SANTANDER REALIZAN UNA MANIFESTACION IMPONENTE PARA PEDIR LA AMNISTIA.
EL PROTAGONISMO DE LA PRENSA.
La prensa de izquierdas protagoniza día a día en sus páginas el gran combate contra la Monarquía. Y asume este protagonismo no sólo a través de las reseñas de los actos públicos y de las informaciones y notas de los partidos, sino también, y de modo destacado, con la colaboración de sus editoriales y de sus artículos, firmados por las figuras más prestigiosas del republicanismo local.
El Cantábrico del día primero de abril aparece con dos fotos de Samot en las que se recortan los rostros de los veintiséis candidatos que la conjunción republicano - socialista presenta en la capital. Las fotografías van enmarcadas en una extensa información de la primera página en la que se detallan los distritos electorales y las secciones de cada distrito en el «plano electoral de Santander». Como curiosidad anotaremos que en esa misma página, sin relevancia particular, se publica la siguiente nota del Ateneo de Santander:
SECCION DE CIENCIAS MORALES Y POLITICAS
Muy en breve ocupará la tribuna de este Ateneo don Niceto Alcalá Zamora, continuando el ciclo de conferencias iniciado por esta Sección con un amplio espíritu que abarca todos los matices.
El señor Alcalá Zamora no llegó a ocupar la tribuna del Ateneo santanderino porque dos semanas más tarde había ocupado ya... la presidencia de la Segunda República española.
En El Cantábrico del día 4 se publica un artículo de Bruno Alonso, colaborador en este periódico desde los tiempos de la Dictadura, en el que, bajo el título «El proletariado ante las urnas», expone una serie de consideraciones particularmente interesantes sobre la significación de las elecciones, ya inminentes. Después de referirse a los procedimientos electorales típicos de la vieja política “hechura de mercaderes, de caciques, de sanguijuelas, que, ayunos de todo ideal, engañaban y sorprendían al pobre pueblo”,
insiste en la importancia de las elecciones que van a tener lugar el próximo domingo:
...En los pueblos y aldeas es posible que la opinión siga oprimida y esclavizada al servicio del cacique... pero no pasa igual en las ciudades y en los pueblos de importancia.
Las elecciones se sitúan para el líder socialista en el interior del periodo revolucionario por que atraviesa España y ello justifica el papel capital que van a desempeñar «los productores»:
... En esta contienda, que no es más que una faceta del período revolucionado por que atraviesa España -hecho evidente, que no es obra de agitadores, sino del propio momento histórico, que necesita y demanda una gran renovación que recoja y canalice los anhelos dell país-, van a ser los productores quienes más principalmente van a inclinar la balanza hacia una de las dos fuerzas que en el frente de batalla se disputan la victoria.
Ycontinuando con las imágenes y términos militares exclama:
¡Monárquicos y antimonárquicos! Estas son las dos banderas que deben ser tremoladas. Ello no ha de suponer la hipoteca de nuestras ideas como democratas, como republicanos, como socialistas, como anarquistas, comunistas, sindicalistas… todos, o casi todos, deben acogerse ahora en ese denominador común que los distingue en dos frentes. ¡Monárquicos y antimonárquicos!
Pero…
...la República (es) la escala hacia el socialismo, que apoyando a los republicanos no renuncia a la lucha por el más allá - que propongan sus maestros como ideal más humano.
Por su parte, La Región del día 6, al comentar el acto monárquico habido el día anterior en el Gran Cinema, aprovecha la ocasión para ofrecer a sus lectores una reseña entre irónica y despectiva:
El reporter esperaba que le hablaran de la democratización monárquica; de la liquidación de responsabilidades; de incorporación de masas republicanas al gobierno del pueblo; de modernización de las fórmulas de propiedad rural; de intervención del Estado en las industrias bajo un régimen monárquico; de ampliación humana y considerable de 1a enseñanza primada, e1emental y universitaria; de reducción de las presupuestos gravados por cargas enormes y superfluas; de reconstrucción económica nacional. El reporter esperaba todo eso. Pero no lo oyó. El reportero esperaba oír razonamientos objetivos e ideas fundamentales. No escuchó más que tópicos. El mitin monárquico de ayer se parecía en el tiempo y en el espacio a los mítines republicanos del año 1880.
Dos días más tarde; en el mismo periódico, La Región, leemos un artículo, «La nación sin Estado», que, tanto por el contenido como por el tono, difiere de la habitual literatura de propaganda de estas fechas:
Ante la tremenda realidad española del momento (un pueblo sin Estado, amenazado de grandes convulsiones revo1ucionarias) no cabe más que resignarse ante la inminencia del caos que se cierne sobre el horizonte nacional o ir rápidamente a la reconstrucción de un nuevo Estado sobre las ruinas que quedan del viejo.
Después de esta afirmación, cuya gravedad es evidente, se pregunta si la Monarquía está en condiciones de llevar a cabo con 1a urgencia que las circunstancias imponen “la reforma radical y rápida del viejo Estado que nos ha puesto al borde del abismo». Si la respuesta es negativa...
... los monárquicos, que deben ser españoles antes que monárquicos, deben confesarlo dejando al pueblo que liquide el problema como lo disponga su voluntad soberana.
EL MITIN DEL ALCAZAR (PLAZA DE NUMANCIA)
El mitin del Alcázar es la segunda gran concentración de masas que las fuerzas republicanas llevan a cabo en la capital de la provincia en el transcurso de su campaña electoral. Tiene lugar diez días después del mitin, ya reseñado, de la plaza de la Libertad: el miércoles día 8 de abril Sólo faltan tres días para la fecha de 1as elecciones.
Tomamos de El Cantábrico del jueves día 9 la reseña del acta:
Desde bastante antes de las siete de la tarde comenzó la gran afluencia de público a El Alcázar, donde había de celebrarse el mitin de coalición antimonárquica. Pronto quedaron totalmente ocupadas las amplísimas naves del vasto local, que se llenó por completo.
La gente continuaba llegando en grandes masas y, como era imposible entrar en el edificio, se iba congregando una multitud cada vez mayor en la calle de Floranes, así como en la plaza de Numancia y en todas las calles que desembocan en ésta.
Como el público confiaba en poder oír los discursos por medio de los altavoces, la gente que no había podido entrar en El Alcázar se estacionaba en la plaza de Numancia y en los alrededores, esperando pacientemente a que diera comienzo el acto.
Aunque no puede hacerse un cálculo exacto, puede asegurarse que en la calle habría de siete a diez mil personas.
Intervinieron como oradores los líderes santanderinos Bruno Alonso, Isidro Mateo y Matilde de la Torre. Junto a ellas hay dos oradores venidos de fuera: Victoria Kent, abogado y militante del partida radical - socialista, y el catedrático de la Universidad de Oviedo Recasens Siches, dirigente del partido de la derecha liberal republkana de Alcalá Zamora y Miguel Maura.
En La Región del día 9 se describe en los siguientes términos el ambiente del acta:
El público era heterogéneo y quizá heterodoxo. Acaso la heterogeneidad del auditorio se podía obviar con un denominador común: clases productoras. Clases productoras, proletarios de la mente y trabajadores del músculo. Obreros de íntimo sudor cerebral y trabajadores de agua de fatiga en el torso y en la frente. Trabajadores, obreros, proletarios. Y estudiantes, células civiles de aire y sentido común.
También tenía el salón un aire rural que le prestaban obreros del campo, personajes sencillos y fuertes de las zonas campesinas de la provincia, de los cuales es cabe suponer que portaban la adhesión de sus camaradas.
Respecta a las intervenciones de los oradores, La Región añade:
Todos coincidieron en la necesidad de construir una República (digamos ya -apostilla por su cuenta La Región- que al hablar de República se sobreentiende la Confederación de Estados Unidos republicanos de España). Todos dijeron que después del desenlace de las elecciones municipales será menester afrontar resueltamente el problema del cambio de régimen. Todos contribuyeron a encender la pasión de los espectadores, coro disciplinado, coro que asumía con notable sentido su misión en aquel instante.
BI Cantábrico de ese mismo día, el jueves 9 de abril, publica amplia reseña de las intervenciones de los oradores. No es difícíl analizar la estructura tópica de los discursos: responsabilidades de la Monarquía, preparación para cuando llegue la hora de la revolución, auge del entusiasmo republicano, etc.
Bruno Alonso, con la terminología bélica frecuente en estos actos, exhorta a los oyentes a conservar vivo su entusiasmo, no sólo para la votación del próximo domingo, sino también para después del triunfo, porque...
…el Ayuntamiento es una de las trincheras que hemos de conquistar barriendo a nuestros enemigos. Pero no es la última; después habrá que apoderarse de todos los reductos del régimen.
Y concluye en términos tajantes:
Nuestra misión es acabar con la monarquía y sabremos cumplirla.
Para Isidro Mateo los santanderinos han de estar dispuestos a todos los sacrificios cuando se haga la revolución. Victoria Kent, que comenzó su discurso aludiendo a la pena que le producía el regalo que hizo Santander a la persona que hoy rige los destinos de España, dice que la Monarquía se ha puesto fuera de ley al admitir la Dictadura:
Desde el año veintitrés vivimos en España abiertamente fuera de La Ley... Desde el año veintitrés la ley ha sido violada y los ciudadanos no éramos dueños ni de nuestro propio hogar. El rey ha roto el pacto con el pueblo español y el pueblo ni por un momento queda obligado a respetarle. Somos nosotros, los revolucionarios, los que estamos dentro de la ley.
Y termina con la alusión tópica a la revolución:
Vaís a votar el domingo, y después del triunfo haceros esta reflexión: ¿Qué pasará después?.. Es necesario estar dispuestos por si se reclama con premura vuestro esfuerzo para lanzaros a la revolución.
Por último, el discurso del profesor Recasens fue particularmente violento, sobre todo en sus alusiones a la persona del rey. Insistiendo en las críticas de la Dictadura, dijo:
Cuando la Dictadura irrumpió el 13 de septiembre, pudo haber quien creyera que serían barridas las inmundicias políticas. Hoy, al cabo de ocho años, comprendemos que la Dictadura no, tuvo más misión ni objeto que garantizar el impunismo por la catástrofe de Annual..
No vino la Dictadura cuando el régimen parlamentario había fracasado, sino cuando el Parlmento empezaba a ser el eco del sentimiento popular y pedía responsabilidades y responsabilidad... Responsabilidad en singular de la persona causante de tantas desdichas.
Alude después a otro de los temas habituales de la propaganda antimonárquica, la revolución de Jaca:
Así se fraguó el levantamiento revolucionario de diciembre para gloria y redención del pueblo español. Ese pueblo no siente la voluptuosidad de la violencia. Si acude a ella es como última solución desesperada. No hemos sido nosotros las que promovemos la revolución y la guerra civil, sino la Monarquía.
Y termina pintando, no sin énfasis lírico, el cuadro de lo que significaría para España el cambio de régimen:
(La república) representa un porvenir risueño, de recta y honrada administración y progreso para el pueblo español Representa el destierro del concepto de la política que rige en España desde la Restauración, pues en España ha venido entendiéndose la política como gestión de los intereses privados de todos aquellos que decían defender la Monarquía y lo que realmente hacían era ampararse en el régimen para provecho propio.
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