Que treinta años no es nada. Ante los nuevos Pactos de la Moncloa es conveniente saber que pensaban algunas minorías de trabajadores durante el año 1977, cuando las excusas de la "consolidación de la democracia" y las amenazas militares desarbolaron las luchas obreras parea siempre. Los nombres y algunas circunstancias han cambiado, algunas intensamente. Pero la esencia es la misma.
" Y ya sabéis, obreros, ¿pararéis el culo o mostrareis los dientes? ¿pagaréis la factura del capital o pasaréis factura vosotros? Ó yunques o martillos"
Grupo por la autonomía Proletaria y la Revolución Social. Panfleto repartido en Alicante, aproximadamente a principios de Septiembre de 1977, probablemente por obreros de la cerámica y la construcción.

Aviso al proletariado sobre quien será el que pague la actual crisis de la economía capitalista

España, Junto con Italia y Polonia, se encuentra en el centro de la crisis que embiste por todas partes al capitalismo burgués y burocrático, y que levanta a los obreros de todos los países contra todos los poderes establecidos. 

Algo nuevo está pasando: los obreros rehúsan ser juguetes en manos de nadie y desean protagonizar plenamente sus propias acciones, Todos sus enemigos tiemblan da pensarlo: a tal punto que por primera vez la burguesía so vuelve socialdemócrata y los Jefes de partido, asambleístas (un ejemplo práctico es la actual huelga del calzado). Si no pueden por delante atacan por la espalda.

El Estado y los patronos necesitan un pacto social que los garantice la continuidad de la explotación, y solo lo pueden obtener con los partidos y sindicatos, negociando, como lo están haciendo ya, la  quietud de los obreros. En lo político todos los partidos han dicho que están de acuerdo en salvar la economía "nacional" de los banqueros y en apoyar los intenciones del gobierno,

A esta manara de esquilmar al obrero -al quo consolarán con palabras- la llaman "consolidar la democracia". En lo económico, los sindicatos son los encargados do realizar la congelación do salarios y dejar pasar las subidas da precios.  ¿Como? Pues impidiendo luchas, apoderándose de las comisiones negociadoras, haciendo intervenir como mediadores a "las autoridades" o los “parlamentarios", promoviendo luchas simbólicas (paros de un dia, Jornadas de seudo-lucha), firmando convenios que respeten el tope legal, etc.

Los partidos son putas de parlamento y los sindicatos alcahuetas de convenios. Unos y otros so han desarrollado -incluso muchos de ellos han nacido- no gracias a las luchas obreras, sino a la tolerancia del gobierno, quien les ha dejado montar sus burocracias porque necesitaba interlocutores "de confianza11. El gobierno les ha dado legalidad y acceso a las Cortes; ellos le tienen que dar a cambio a los trabajadores atados de píes y manos, evitar que salgan a la calle qua hagan huelgas salvajes, que exijan reivindicaciones importantes, que vayan por el camino revolucionario. Por ejemplo: las rameras de Tierno Galván, Felipe González, Carrillo, etc, no se cansan de repetir que Mno les interesa que haya revolución", A ellos les va bien así. Todos los bribones se reconcilian en el puchero. Son las vedettes de la política burguesa y sus partidos son el decorado do la democracia franquista, la palabrería vana, los tintes nuevos de los viejos colores, Para ellos, los guateques parlamentarios, para los obreros pajas mentales en mítines.

Partidos y sindicatos quieren negociar, no combatir; quieren suavizar la explotación, no abolirla; quieren tratar con los de arriba, no derrocarlos. Necesitan de patronos y del Estado porque su acción es negociar con ellos; los trabajadores que son los únicos productores de la riqueza social, para ser dueños de ella, necesitan lo contrario acabar con patronos y Estado, Partidos y sindicatos se limitan a pedir, cuando los obreros no tienen mas que tomar; son reformistas por naturaleza, los obreros revolucionarios por necesidad; su fin es integrar a los obreros en el capitalismo, el fin de los o obreros es el de desintegrarlo. Si los dirigentes tienen diarrea, pretenden que los obreros tengan mal de vientre.

Para el proletariado se trata de ser o tuerca é destructor del engranaje; ó dueños de su vida ó esclavos do la buena vida de otros; de tener miedo ó de darlo, de ser víctima o enterrador, de ser yunque o martillo. No aceptar limosnas disfrazadas de conquistas, no creerse promesas que no vayan acompañadas de hechos inmediatos, rechazar el confort do vacas, la apretada de cinturón, la bajada de pantalones, las negociaciones liquidadoras; desconfiar de los dirigentes, de los bocazas que se quedan diciendo el "no hay derecho" para ir luego e sentarse con el alcalde y la patronal.

Los obreros no tienen que admitir que nadie les diga lo que tienen que hacer, ni que nadie hable en su nombre. Todo el secreto de la revolución se reduce a esta gran verdad;  los trabajadores deben llegar en las fábricas y en todas partas a tomar la palabra por propia cuenta, perder las ilusiones en este podrido mundo y hacer callar a quienes quieran representarles. Ellos, con el diálogo directo de las asambleas,  se representan a si mismos. Su grado de autonomía decidirá su suerte.

¿Como se concreta hoy el mínimo de la acción autónoma?

En las huelgas contra el bloque de salarios. En la insubordinación ante toda jerarquía cí6n ante toda jerarquía, en el rechazo de todo lo que no haya sido
decidido ó elegido en asamblea masiva, en los delegados elegidos y revocables, en el rechazo de mediadores,  sean hombres "de buena voluntad" o comités sindicales, en los piquetes do autodefensa, en la creación de órganos propios do información, en la coordinación, extensión y generalización de luchas, en la formación de cajas de resistencia controladas, en lo instauración del diálogo permanente en la base.

Los patronos y el Estado son los enemigos naturales del proletariado, y a los enemigos no se les discute sino que se les aniquila, si los patronos no pueden pagar mas, pensad que bien pueden desaparecer. Si vosotros, proletarios, no tenéis nada, pensad que podéis tomar todo.          
                                          
Y ya sabéis, obreros, ¿pararéis el culo o mostrareis los dientes? ¿pagaréis la factura del capital o pasaréis factura vosotros? Ó yunques o martillos.

ABAJO LA SOCIEDAD DE CLASES
VIVA LA ACCIÓN AUTÓNOMA DEL PROLETARIADO
VIVAN LAS ASAMBLEAS Y PIQUETES

La emancipación de los trabajadores será obra de ellos mismos o no será.

Grupo por la Autonomía Proletaria y la Revolución Social.